Bras del Port: sal ecológica en un entorno privilegiado


 

Teresa Ferrández es la responsable de marketing y comunicación de Bras del Port, una empresa que produce entorno a 1.500 toneladas de sal ecológica al día. Hemos hablado con ella para que nos cuente más detalles sobre esta empresa que opera desde el año 1900.

 

Teresa, ¿cómo definirías Bras del Port?

 

Bras del Port es una salina marítima de referencia en el sector gracias a una trayectoria de más de 100 años, que cuenta con un valioso equipo humano, y que ha sabido unir tradición e innovación sin renunciar a su espíritu de empresa familiar.

Gracias a su actividad salinera ha creado un ecosistema de riqueza inigualable en el que, durante más de un siglo, el viento y el sol han sido, y siguen siendo, nuestros mayores aliados en el proceso de obtención de una sal marina totalmente natural.

 

¿Cuál es la característica más destacada de vuestra sal ecológica?

 

Nuestra sal marina es 100% natural y conserva en su interior la enorme riqueza mineral contenida en el agua del mar. Pero lo importante es lo que hay detrás de nuestros productos. Nuestra sal se produce en un entorno privilegiado, el Parque Natural de Las Salinas de Santa Pola, por una gran “familia” de trabajadores que sienten como propio este proyecto empresarial que es Bras del Port.

 

¿Qué diferencia hay entre la sal ecológica y la sal que no lo es?

 

La producción ecológica es un sistema de producción de alimentos que combina las mejores prácticas en materia de medio ambiente y que responde a la demanda de productos obtenidos a partir de sustancias y procesos naturales. Así pues, la producción ecológica desempeña un papel social doble aprovisionando, por un lado, un mercado específico que responde a una demanda de productos ecológicos por parte de los consumidores y, por otro, proporcionando al público bienes que contribuyen a la protección del medio ambiente, al bienestar animal y al desarrollo rural.
 

En junio de 2018 se publicó el Reglamento Ecológico Europeo que incluye la sal marina y otras sales destinadas al consumo humano, y que entrará en aplicación a partir del 1 de enero de 2021. Para que una sal sea ecológica debe ser producida mediante técnicas naturales y su producción debe contribuir al desarrollo del medio ambiente.
 

Para Bras del Port, la diferencia entre un producto ecológico y no ecológico va más allá de la naturaleza de la propia sal. Consideramos que la sal debería poder considerarse ecológica solo si su origen es natural  (sal marina, sal de manantial y sal de lagos salados) y su cristalización se produce por evaporación solar natural gracias a la acción del viento y el sol y no contiene ningún tipo de aditivo. Por tanto, exclusivamente la sal marina, la sal de manantial y la sal procedente de lagos salados naturales podrían pertenecer a la categoría de sal ecológica. Cualquier otro tipo de sal que no cumpla alguno de los requisitos anteriores no debería ser considerada sal ecológica.
 

¿Qué otros tipos de sal diferentes a la sal marina consideramos que no deberían tener la calificación de ecológica?


Estaríamos hablando de las sales que se producen como subproducto de industrias químicas y que no están autorizadas por el Codex Alimentarius para su uso en alimentación.
 

También aquellas sales que pueden tener un origen natural pero, cuyas técnicas de producción entendemos que no se producen mediante procesos naturales, y no proporcionan al consumidor bienes que contribuyen a la protección del medio ambiente. Sería el ejemplo de la sal de roca cuyo origen es natural pero generalmente se extrae con técnicas agresivas con el medio ambiente que conllevan grandes consumos de agua, uso de explosivos, técnicas de perforación que causan erosión en el medio y pueden provocar efectos irreversibles en el entorno.
 

Finalmente, hay otros tipos de sal como la sal vacuum que para su obtención requiere grandes consumos de electricidad y calor (ya que se basan en una cristalización forzada y artificial) produciendo como consecuencia grandes cantidades de emisiones de CO2, con el consiguiente impacto medioambiental.
 

Por el contrario, el funcionamiento de las salinas marítimas, generalmente enclavadas en parques naturales, es un claro reflejo del espíritu del Reglamento Ecológico Europeo. No sólo no afectan a la estabilidad del ecosistema o el mantenimiento de las especies, sino que contribuyen a su generación mediante un uso de recursos respetuoso con el medio ambiente.

Ante el vacío regulatorio previo al Reglamento Ecológico Europeo y hasta su entrada en vigor, decidimos apostar por un referencial técnico, el de Intereco, como paso previo a poder contar con una certificación oficial en 2021.

 

 

Algo que os caracteriza es la simbiosis perfecta entre vuestra actividad empresarial, y el ecosistema que generáis alrededor, ¿de qué manera es esto posible?

 

Para entender este hecho es importante conocer cómo funcionan unas salinas marítimas. Nuestra actividad se basa en conducir agua de mar a través de un complejo circuito de lagunas de gran extensión y poca profundidad. El agua va evaporándose lentamente, gracias a la acción de sol y del viento, para obtener unos hermosos cristales de sal que precipitan en el fondo.

 

La producción salinera es generadora de ecosistema ya que contribuye decisivamente al mantenimiento de las condiciones que posibilitan la existencia de este hábitat. La circulación del agua de mar no se detiene, manteniéndose durante todo el año la lámina de agua de las lagunas, que son el “hogar” idóneo para numerosas especies como aves, peces y plantas que están adaptadas a los humedales salinos. Al mismo tiempo, estas especies favorecen con su presencia la formación de sal.

 

Con los años, se ha llegado a un equilibrio perfecto en el que la naturaleza y la industria no sólo conviven, sino que se benefician mutuamente durante el propio proceso. Es por ello que, sin nuestro trabajo no existiría este ecosistema y sin este ecosistema no podríamos hacer nuestro trabajo.

 

¿Cómo se puede innovar con un producto como la sal?

 

La sal, a pesar de ser un commody, en los últimos años está sabiendo reinventarse y ofrecer al consumidor nuevas texturas y formatos. Para nosotros la innovación es la clave para la diferenciación en el sector y la revalorización de este producto. Por ello apostamos hace ya algunos años por la implantación de un departamento de I+d+i integrado por tres Doctoras en Ingeniería Química.

 

A veces no se trata solamente de hacer un producto distinto sino en innovar en un proceso productivo o en mejorar el packaging aportando soluciones nuevas a nivel de materiales, sistemas de dosificación, etc.

 

Actualmente estamos inmersos en la distribución de dos tipos de sal gourmet, nuestras escamas de sal marina y nuestra espuma de sal marina.

 

Actualmente somos los únicos productores de escama de sal marina de España. Se trata de una sal que ya existía en el mercado pero que hemos tratado de mejorar ofreciendo unos bellos cristales piramidales de textura crujiente, fina y delicada. Su uso se recomienda romper con los dedos y espolvorear el plato justo antes de servir alimentos como carnes, verduras, pescados…

 

Por otro lado, en el proceso de desarrollo de las escamas de sal hallamos una sal única en el mundo, la espuma de sal marina. La bautizamos así porque se trata de una sal de baja densidad, muy ligera y esponjosa que nos recuerda precisamente a la textura de la espuma. Tanto las escamas como la espuma son sales muy apreciadas por chefs de renombre como por ejemplo la estrella Michelín Susi Díaz.

 

Trabajamos continuamente en la mejora de la calidad de nuestros productos y en el desarrollo de nuevos formatos, texturas y sabores.

 

¿Qué objetivos tenéis en 2019?

 

Seguir manteniendo nuestro ritmo de crecimiento, especialmente en el sector ecológico, y seguir avanzando en nuestra actividad exportadora en el mercado europeo y americano.

 

¿Dónde podemos comprar estos productos?

 

Nuestros productos ecológicos se pueden adquirir en numerosos establecimientos especializados en eco gracias a nuestra red de distribuidores. También se pueden adquirir en nuestra tienda online en www.brasdelport.com/tienda

 

¿Quién es vuestro cliente?

 

Nuestros clientes valoran los productos de elevada calidad, 100 % naturales que además contribuyan al mantenimiento del medioambiente.

 

Habéis estado hace poco en Organic Food Iberia, ¿qué tal la experiencia?

 

La verdad es que la experiencia fue muy positiva aunque siempre las primeras ediciones de una feria comercial dan margen para la mejora. Creo que esta iniciativa, especialmente orientada a profesionales, empezaba a ser necesaria para apoyar la industria ecológica española que se halla en pleno crecimiento y que cuenta con un gran potencial.

 

¿Qué te gustaría que hubiera pasado si te llamo el año que viene?

 

Que la gama ecológica de Bras del Port siga aumentando su gama de productos para consolidar su liderazgo en la distribución especializada.



 

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