El peso y las emociones, por Montse Brandford


Si deseamos alimentarnos de forma más natural, sustituyendo alimentos extremos, hay que aprender formas de cocinar, que nos nutran y nos aporten la suficiente energía, chispa, vitalidad y ganas de vivir.

 

Muchas personas no saben nutrirse a todos los niveles de la vida, pueden ser fanáticos del trabajo, super responsables, pueden dar constantemente pero se olvidan de recibir lo que necesitan.

 

Hay personas que valoran más el tiempo dedicado al trabajo de creatividad mental que a nutrir su mente y a dedicar tiempo a alimentar su cuerpo físico. Restan valor al acto de cocinar diariamente una buena comida y su tiempo y dedicación está dirigido a otras actividades que no tienen nada que ver con la nutrición física. Se dejan llevar por su mente y se olvidan muy a menudo que tienen un cuerpo físico. He constatado que muy frecuentemente existe algún impacto emocional  de la infancia o adolescencia, que repercute a lo largo de los años en no saber pedir, ni recibir adecuadamente nutrición emocional.

 

A veces es difícil comunicar a este tipo de personas lo que necesitan para nutrir su cuerpo físico, ya que no aceptan que otro se lo diga. Ni tampoco desean comunicar a su entorno sus carencias, son muy autosuficientes, aunque externamente vemos con claridad que necesitan ayuda.

*****************************************************************************************************
NOTA: Artículo publicado en la Revista en Papel de Tv Bio, Número Noviembre/Diciembre 2020
Ver Aquí la Versión Digital
*****************************************************************************************************

 

A nivel de comida, puede que sean incluso muy inflexibles con ellos mismos, privandose de forma consciente de comer esto o aquello, por pensar que no lo necesitan.

 

Para compensar sus actitudes de autoexigencia, dedicación exagerada y muy responsable a su trabajo u otras actividades; estas personas necesitan mucho dulzor, mucho amor, para que se puedan abrir a la vida, y recibir lo que les falta.  

 

Compensan con el trabajo la falta de amor externo, de relaciones sociales, amigos, pareja, etc…  aunque realmente, tampoco este amor es el que les satisface totalmente. 

 

Como personas idealistas que son, y con grandes valores internos, el alimento que realmente buscan es el amor de conexión interior con ellos mismos “la autoestima”, pero para llegar a ella, tenemos que “desconectar” nuestra mente y dejar que el corazón y nuestra intuición lleven la batuta de nuestra vida.  Algo muy difícil de conseguir en una sociedad de consumo y de autovaloración por lo que “hacemos”, en lugar de por lo que “somos”.

 

Están muy a menudo tensos y con un nivel elevado de estrés, puede que su mente les exija mucho más que lo que su cuerpo físico les pueda ofrecer.

 

Una alimentación con alimentos naturales biológicos basándose en cereales integrales, proteínas de origen vegetal, verduras frescas, frutas de temporada, semillas, frutos secos, algas y condimentos naturales, nos proporcionan cimientos sólidos para una energía vital duradera.

 

Reflexionar sobre los puntos siguientes:

 

1)   PRACTICA DISCONTINUA

Puede que pensemos que comer una vez a la semana algo integral y algunos garbanzos es ya comer sano.

 

2)   CALIDAD DE INTESTINOS

Puede que practiquemos constantemente, pero nuestra calidad de intestinos y de absorción de lo que comemos no sea la óptima. Hay que cuidar y regenerar nuestra flora intestinal.

 

 

Algunos errores que no conducen a un buen estado de la flora intestinal:
 

  • Empezar el día comiendo muchos alimentos dulces.
  • Mezclar en nuestras cremas de cereales cantidad de fruta seca o/y fresca.
  • Utilizar exceso de endulzantes naturales en las cremas de cereales del desayuno. O de mantequillas / cremas de frutos secos (sésamo, almendras, cacahuetes...) formarán una consistencia pegajosa que no conduce a un estado intestinal saludable.
  • Cambiar de una alimentación sin fibra a una con gran cantidad de ella, ya que todo lo integral la contiene. Hay que hacer pequeños cambios, poco a poco.
  • Falta de relajación y masticación en las horas de las comidas afectarán gravemente a la absorción de lo que comemos, incluso si son alimentos de buena calidad.
  • Comer en demasía harinas y horneados.
  • Basar nuestra alimentación en grandes cantidades de frutas y crudos.
  • Falta de conocimiento al preparar nuestras proteínas vegetales, especialmente LEGUMINOSAS (hay que cocinarlas largo tiempo y con una pequeña cantidad de minerales en forma de algas, para hacerlas más blandas y digestibles.) O al preparar TOFU, ya que no es aconsejable el comerlo crudo.
  • Comer grandes cantidades diarias de frutos secos.
  • Puede que al disminuir o evitar proteínas concentradas de origen animal, deseemos más frutos secos. Pero si al cabo de unos meses, todavía seguimos igual, debemos reflexionar en lo que nos está faltando en nuestra comida diaria. 
  • Excesivo uso de condimentos picantes o vinagres.

               

3)   CAMBIO DRÁSTICO DE CLASE DE PROTEÍNA

Especialmente en hombres. Muchos de ellos, cambian su consumo de muchos años de carnes rojas, excesos de lácteos, huevos, embutidos... al consumo exclusivamente de proteína vegetal. Se puede producir entonces pérdidas de peso importantes, debilidad, falta de vitalidad y de concentración en general.

 

4)   PROPORCIONES DESEQUILIBRADAS

 

Un aporte equilibrado en cada comida de AZÚCARES NATURALES, PROTEÍNA, GRASAS VEGETALES, FIBRA, VITAMINAS y MINERALES nos darán la ENERGÍA VITAL CONSTANTE que necesitamos.

 

 

5)   FORMAS DE PREPARACIÓN

Podemos utilizar alimentos puros, pero hay que saberlos cocinar y combinar adecuadamente de acuerdo a nuestras necesidades diarias.

 

 
6) FALTA DE MINERALES

 

Con un buen aporte de minerales de buena calidad en cada una de nuestras comidas en forma de algas o verduras del mar, podremos dar a nuestro organismo lo que necesita.

 

Necesitamos minerales no solo para regular nuestro pH de la sangre, sino también para nuestro sistema nervioso, músculos, huesos, dientes... Si sufrimos una carencia general nuestro sistema inmunitario también estará más débil y susceptible a “ invasiones exteriores”

 

Pautas que nos ayudan a recuperar nuestro peso natural:

 

 

PAUTA 1- Relajarnos con platos que generen calor. Entonces el cuerpo empezará a abrirse, a dejarse ayudar y mimar.

 

PAUTA 2- Empezar a introducir alimentos que nutran, que alimenten al mismo tiempo que refuerzan y crean solidez.

 

LA COCINA DE LA ABUELA

 

También es un punto primordial de aprender para quien desee ganar peso.  La cocina de la abuela nos dará el dulzor necesario que nos ayudará a relajarnos y aceptar luego el factor de “nutrición”.  Para mí, este estilo está compuesto principalmente de proteína vegetal  (los tabiques de la casa) en cocciones tradicionales, con calor y tiempo.

 

Cuando tengamos en nuestra mesa una lasaña de lentejas, o un plato de albóndigas de tofu, o un fricandó de seitán, o una fideuá, una paella, unos garbanzos a la marinera o un buen guiso de verduras, sentiremos como esta cocina nos alimenta en profundidad, y poco a poco vamos regenerándonos,  revitalizándonos  e incrementando paulatinamente el peso.

 

Muchas veces el problema del peso, es que no se sabe lo que nutre y lo que depura.

Cuando pregunto a personas que dicen que desean engordar lo que han comido, su alimentación está totalmente dirigida a quien necesita adelgazar. Casi no comen proteína, comen muchísimas ensaladas, frutas, puede que cereal, pero el factor “Riqueza y proteína” está olvidado totalmente. 

 

Os invito a explorar y experimentar la cocina energética, es fascinante y muy enriquecedor sentirnos libres de escoger a cada momento lo que necesitamos.

 

Autora: Montse Braford

 

Compartir

Banners Inferior Derecha

Banners Inferior Izquierda